Una isquemia cerebral se refiere a un detenimiento del flujo sanguíneo cerebral que revirtió rápidamente sin dejar un infarto residual (tejido muerto).
Así como sucede en el ACV se manifiesta con los mismos síntomas neurológicos. Se debe entender igualmente como una urgencia neurológica ya que existe un alto riesgo de convertirse en un infarto cerebral o de repetirse en los siguientes días, lo que obliga a realizar una serie de estudios enfocados en identificar la causa, para prevenir un nuevo evento.