SOBRE NEUROLOGÍA

Lo que hay que saber del Ataque CerebroVascular (ACV)

A propósito de la conmemoración el próximo 29 de octubre del Día Mundial del Ataque CerebroVascular en este escrito haremos un repaso sobre los aspectos más relevantes del ACV y cuál es el panorama actual de esta patología en Colombia y el mundo.

También conocido como derrame, isquemia, trombosis o infarto, un ACV se presenta cuando una persona repentinamente pierde el funcionamiento de una parte de su cerebro debido a una afectación en los vasos que llevan sangre a este órgano, disminuyendo el nivel de oxígeno y la cantidad de nutrientes que debe recibir, generando la muerte de las neuronas y del tejido cerebral.  

El ACV puede ser de dos tipos. El isquémico, que se produce por la obstrucción de uno o varios vasos del cerebro y que según las estadísticas genera entre el 80 y el 85% de los casos y representa el 23.6% de las causas de muerte; y el hemorrágico, que se relaciona con el 10 o 15% de los episodios, pero que genera hasta el 63% de los fallecimientos, y el cual ocurre cuando una artería del cerebro se rompe y provoca la salida de sangre; muy frecuente en pacientes con hipertensión arterial no controlada, aneurismas o malformaciones de las arterias y las venas.   

El ACV en el mundo,  Latinoamérica y Colombia

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada cuatro personas mayores de 25 años puede sufrir un ACV en cualquier momento de su vida; sin embargo, esta probabilidad aumenta un 50% en adultos mayores de 50 años. Así mismo, hasta esta edad los hombres tienen más riesgo que las mujeres; aunque ellas cuentan con mayores niveles de mortalidad por esta enfermedad.

La OMS calcula que al año en el mundo se presentan aproximadamente 15 millones de casos de ACV, de estos cinco millones (33%) causan la muerte y el mismo número producen incapacidad permanente (33%).

Se calcula, que aproximadamente el 50% de las personas que sobreviven a esta enfermedad quedan con secuelas importantes para caminar, hablar o realizar actividades de la vida diaria.

En los últimos años el ACV en nuestro país ha ocupado la segunda y tercera causa de muerte y continua siendo la primera causa de discapacidad en audultos. Al año en Colombia más de 45.000 personas presentan uno de estos eventos, lo que implicas mas de 100 ACV al día en nuestro país.

Más de la mitad de los decesos por esta patología son consecuencia directa de las secuelas neurológicas que generan los ACV. Entre estas las más frecuentes son la pérdida de la movilidad en una o varias extremidades, ceguera total o parcial y problemas en el lenguaje, la memoria y la concentración. Al mismo tiempo, los pacientes pueden desarrollar depresión, ansiedad, cambios emocionales y del estado de ánimo.

Según la organización panamericana de la salud las enfermedades cerebrovasculares (no solo ACV) son cuatro veces más frecuentes en Latinoamérica y el Caribe que en Norteamérica, y una gran proporción de muertes por este tipo de problemas de salud (90.000 de 400.000) ocurren prematuramente en personas menores de 65 años.

Aunque en Colombia los datos son escasos y antiguos, a nivel nacional, los departamentos con mayores tasas de mortalidad por enfermedades cerebrovasculares son: Valle del Cauca, Caldas, Tolima, Risaralda, Quindío, Sucre y Boyacá, con una prevalencia de 35 muertes por 100.000 habitantes. Por otra parte, departamentos como La Guajira, Guainía, Vichada y Guaviare tienen tasas por debajo de 15 decesos por 100.000 habitantes. Adicionalmente la ciudad con mas ACV en Colombia es Bogota.

En un estudio sobre neurología llamado EPINEURO del año 2003 de los ocho problemas neurológicos con mayor prevalencia en Colombia, el ACV está en el tercer lugar.  

EL Abecé de los Ataques CerebroVasculares.

En cuanto a los factores de riesgo para padecer un ACV, estos se relacionan con presión arterial alta, sobrepeso, obesidad, diabetes y el colesterol alto; así como con malos hábitos como el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo y los elevados niveles de estrés.

Los antecedentes familiares e incluso ser de raza negra también son determinantes para que se origine un ACV, así mismo son detonantes consumir alimentos con exceso de carbohidratos, grasas, harinas, procesados y embutidos.

Aproximadamente el 80% de los ACV son prevenibles. Primero, se recomienda hacer ejercicio por lo menos dos horas y media a la semana, lo  cual representa como mínimo caminar 30 minutos al día; segundo, llevar una dieta balanceada y sana; tercero, evitar fumar y consumir bebidas alcohólicas en exceso; y cuarto, visitar al médico una vez al año con el fin de detectar problemas de salud como hipertensión, diabetes, colesterol alto y enfermedades cardíacas.

Siete señales de alarma para reconocer un ACV 

Cuando un paciente con ACV consulta en las primeras 4 horas y media luego de la aparición de los síntomas, la probabilidad de ofrecer un tratamiento efectivo es mayor, lo cual disminuye el riesgo de que se generen secuelas y la persona pueda seguir su vida normal.  Si, al contrario, no se acude a tiempo al médico, el individuo puede quedar con alguna discapacidad o incluso morir y necesitará terapias de varios tipos para poder rehabilitar las funciones afectadas.

Según datos de la  asociación colombiana de neurología (ACN) el 38% de los pacientes no reconoce los síntomas de estos y solo el 40% de los casos acude a una línea de emergencia.

Los síntomas del ACV son repentinos, por eso cuando alguno de los siguientes se presenta, deben obligar a consultar inmediatamente a un servicio de urgencias de alta complejidad:

  • Imposibilidad para mover un lado del cuerpo; dos,
  • Perdida de la sensibilidad en un lado del cuerpo
  • Desviación de la cara hacia un lado (parálisis facial)
  • Perdida momentánea de la visión por uno o ambos ojos
  • Dificultad o imposibilidad para hablar  (enrredado, no puede hablar o no entiende)
  • Inestabilidad súbita para caminar
  • El peor dolor de cabeza de la vida. 

En el mundo y en nuestro país se han propuesto varias mnemotécnias para educar sobre la aparición de síntomas de alarma, pese a que en Colombia aún no hay consenso, para identificar la aparición de un ACV, se ha recomendado el uso de CORRE o AHORA.

CORRE

C: Cara torcida.

O: Ojo (alteración de la visión)

R: Rápida debilidad de una brazo o pierna.

R: Raro para hablar 

E: Emergencias, Llamar al 123.

AHORA

A ¿Alza las manos?

H ¿Habla enredado?

O ¿Ojos distorsionados?

R ¿Rostro torcido?

A ¡Actúa a tiempo!   

Por último la recuperación más rápida generalmente ocurre durante los primeros tres o cuatro meses después de un ataque cerebrovascular, pero algunos sobrevivientes continúan recuperándose al terminar el primer o segundo año después del ACV.

Las cifras indican que tres de cada diez pacientes que presentan un ACV quedan con secuelas graves, pero sólo el 6% de las personas con parálisis inicial grave tiene una recuperación completa de la movilidad.

Bibliografia

Organización Mundial de la Salud. Informe sobre la Situación Mundial de las Enfermedades no Transmisibles, 2014.

www.world-stroke.org

www.recavar.org

Pan American Health Organization. Regional Health Observatory

Enfermedad cerebrovascular en Colombia. Rev. Col.Cardiol. vol.13 no.2 Bogota Sep./Oct. 2006

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